Published On: Dom, Jul 20th, 2014

Ser de Alianza Lima: Sentimiento que sale del corazón

alianzaBlanquiazul. El sentir de una nación es un documental de hora y media que retrata el fervor de la nación ‘grone’. Historias de fanáticos que viven por y para Alianza Lima. Ya está listo y se estrenará pronto.

Texto: Óscar Miranda.
Fotografía: Juan Pablo Azabache y Archivo de Luis Castro.

Urubamba es una pequeña ciudad de 17 mil habitantes, situada en el centro del valle del mismo nombre, en Cusco. En una de sus esquinas hay una casa muy particular. En la puerta siempre está estacionado un volkswagen azul con dos escudos pintados en cada uno de sus lados. Dentro de la casa, todo es azul y blanco. En las paredes hay pósteres, banderines y fotografías de jugadores. Y en una esquina, un mural. Otro escudo. El escudo oficial del Club Alianza Lima.

A la casa los vecinos la conocen cariñosamente como ‘Matute’. Así, un domingo cualquiera que juegue Alianza, alguien puede decir «¿vamos a Matute?» y entonces, en la puerta de la casa, Rolando Pérez, el anfitrión, los recibirá, los sentará en la sala, frente al televisor, les ofrecerá bebidas y se aprestará junto a ellos, sus amigos, a mirar a su equipo jugar y a gozar o sufrir, según se dé el partido.

Al final de la jornada, los vecinos rara vez se irán de la casa sin un recuerdo, algún souvenir aliancista en las manos. Cuando le preguntan a Pérez por qué les da regalos, él responde con naturalidad:
–¿Por qué no? Estoy fomentando «aliancismo».

Rolando Pérez es solo uno de la decena de personajes retratados en Blanquiazul. El sentir de una nación, un documental realizado por el cineasta Luis Castro Serrano (34). Una exploración de la pasión que siente por el club de La Victoria un puñado de hinchas de todas partes del país. Rolando es de Cusco, pero también hay gente del norte, de la selva, de Lima, por supuesto. Cada uno tan distinto en lo suyo, habitando sus propios mundos laborales, profesionales, sociales, pero unidos por esa cosa intangible que Pérez llama «aliancismo».

Cueto, El responsable

Luis Castro dice que desde el colegio quería hacer una película sobre Alianza Lima. De muy chico, y a pesar de que su padre es de la ‘U’, aprendió a querer a la blanquiazul, sobre todo cuando vio el golazo de tiro libre de Cueto a Chávez Rivas en ese recordado clásico de enero de 1989. Luis tenía nueve años y quedó enamorado. Quería ser periodista o camarógrafo para estar en los partidos de su club. Al final, estudió Dirección de Cine.

El proyecto de la película comenzó en el 2006. Castro iba a los partidos a grabar a los jugadores y, sobre todo, a los hinchas. Al principio, quería contar la historia de la barra. La fundación, en 1972, y el surgimiento, en 1986, del Comando Svr. Entrevistó a gente como Manuel Feijóo, el ‘Tío Sofo’ y Álex Berrocal.

Pero, a medida que grababa y conocía a más y más hinchas, entendió que la historia no era la de la barra. Era la historia del sentimiento por la camiseta. Un sentimiento que se expresaba en historias como la de Rolando Pérez, un vecino de Urubamba que fomenta «aliancismo» en el Valle Sagrado de los Incas, casi sobre los 3 mil metros de altitud.

O como la de los hinchas aliancistas de Huanchaco.

Totora blanquiazul

Todos los años, cada 8 de diciembre, en Huanchaco, balneario de Trujillo, hay una misa muy especial.

Es la misa en memoria de los caídos del Fokker F-27. La organizan desde hace 10 años Ricardo Apolaya, regidor de ese distrito, y un puñado de hinchas trujillanos. Ese día, luego de la ceremonia en la parroquia del balneario, van en romería hasta el mar. Como si fuera Ventanilla, lanzan arreglos florales a las aguas. Los pescadores montan sus caballitos de totora vestidos con camisetas blanquiazules y se llevan las ofrendas mar adentro. El espíritu de ‘Caíco’, Tomassini, Farfán y las otras víctimas se siente muy presente entonces.

Locos por Alianza hay en todos lados.

En Loreto, Luis Castro conoció a Dante Rojas (39) y la gente de ‘Iquitos grone’.

Hinchas de toda la vida, la barra nació en mayo de 1994, cuando un grupo de amigos se juntó en la casa de uno de ellos a ver un clásico. Alianza ganó 1 a 0. Los amigos estaban tan eufóricos que se subieron al mototaxi de uno de ellos y salieron a recorrer la ciudad cantando y agitando una bandera blanquiazul. En febrero de 1995, el día del aniversario del club, la barra se fundó oficialmente. Y fue creciendo rápidamente.

Lo curioso, cuenta Castro y lo confirma Rojas por teléfono, es que ellos se hicieron hinchas casi sin poder ver a su equipo jugar. Hasta el 2000 eran muy pocos los que tenían cable en Iquitos y escasas las ocasiones en que el campeonato se veía por señal abierta. Así que durante todo ese tiempo se juntaban a seguir a Alianza… por radio. Sentados en la esquina del barrio, sacaban la radio a la calle, compraban unas cervezas y escuchaban y alentaban como si estuvieran en Matute.

Cuando Luis Castro los grabó para el documental, en diciembre del año pasado, la gente de ‘Iquitos grone’ realizaba una de sus acostumbradas actividades sociales. Aquella vez fue una chocolatada navideña que hicieron en una comunidad nativa, a 20 minutos de la ciudad en lancha. Sentado en la embarcación que navegaba el Amazonas, con la bandera blanquiazul flameando al viento, Castro se sintió emocionado.

De eso se trataba hacer «aliancismo» en el país.

Como era hacer «aliancismo» lo que hizo la gente de La Fiesta de Alianza. En 2011, un grupo de hinchas estaba harto de que en cada clásico o partido importante la barra desenrollara sobre la tribuna  sur una tela gigante que tenía el logo de alguna empresa privada. Decidieron que confeccionarían su propia tela o «mantón» y que el mensaje sería un frase que sintetice lo que significa amar a este club.  Tardaron dos años en reunir el dinero suficiente, confeccionar la tela y pintarla. La presentaron en La Noche Blanquiazul de 2012. Luis Castro estuvo allí, grabando todo.
–Yo estuve cuando nace la idea y pude estar cuando la idea se hizo realidad –dice.

Blanquiazul. El sentir de una nación está listo. Con la colaboración de Gabriel Quispe, conocido crítico de cine, como productor asociado, Castro está afinando algunos detalles, como la edición del trailer y los temas de derechos de autor –muchos cánticos del Comando Svr se basan en canciones por las que hay que pagar regalías. Ya tienen distribuidor y ahora solo les falta encontrar una fecha de estreno adecuada. Quieren que el documental pueda ser visto por la mayor cantidad de hinchas del país. La nación blanquiazul necesitaba una película como esta. Alianza es un sentimiento. Un sentimiento que sale del corazón. TOMADO DE L A  REPÚBLICA DE  LIMA.

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