Published On: mié, Ago 2nd, 2017

¿Sabes qué es la Mediación?

¿Alguna vez te ha pasado por la mente presentar una demanda o denuncia para resolver algún conflicto o disputa?, o incluso, ¿te has visto en la imperiosa necesidad de iniciar algún proceso judicial, porque en ese momento no contemplabas otra posibilidad?

Sin duda muchos de nosotros hemos tenido que pasar alguna vez por esa angustiosa situación. Angustia de imaginar las veces que debemos comparecer ante los Tribunales para que el Juez atienda nuestra petición, de imaginar cuántos años debemos esperar para obtener una respuesta, y con la incertidumbre de no saber si este resultado será favorable para nosotros o no.

¿Sabían ustedes que existen otras vías legalmente reconocidas para abordar y resolver los conflictos?  ¿Que existe un proceso llamado Mediación, donde las partes son capaces de resolver sus diferencias con la ayuda de un profesional experto en técnicas de comunicación y gestión de conflictos, y de llegar a un acuerdo en los términos que ellos mismos decidan acorde a sus verdaderos intereses y necesidades, y en un menor tiempo?

En esta oportunidad me gustaría hablarles sobre ello, pero más que decantarme en escribir sobre conceptos y principios, quisiera compartirles desde mi experiencia algunas razones por las cuales la Mediación hoy en día es una alternativa ágil, pacífica y efectiva de resolver conflictos.

Durante mi formación como mediadora en la Universidad Carlos III de Madrid, tuve la oportunidad de participar en innumerables sesiones de mediación.  Algunas se iniciaban dentro de un proceso judicial (el Juez invitaba a las partes a asistir a una sesión informativa sobre mediación y éstas aceptaban de manera voluntaria participar en el proceso) y otras de maneras directa, pues eran las propias partes quienes acudían a los centros de mediación que la Universidad dirigía en convenio con los Ayuntamientos.

Las personas que acudían a las sesiones de mediación tenían diferencias de todo tipo: Parejas que estaban por separarse o se habían separado, vecinos que no se llevaban bien, amigos que se pelearon por alguna “deslealtad, etc.  Cada uno tenía sus propias razones, motivaciones, emociones y requerimientos. Cada uno esperaba ser oído, recibir explicaciones y queriendo saber qué pensaba el otro sobre el conflicto.

Ahora ustedes se preguntarán ¿Qué tiene esto de especial y diferente con un proceso Judicial? Pues, considero que mucho.

Empezando por el espacio ofrecido por la mediación. No se trataba de una sala de audiencias, donde muchas veces no tenemos oportunidad de exponer nuestra petición, sino de un espacio donde las partes tenían oportunidad de poder compartir con la otra lo que les molestó, lo que les hirió y cómo el conflicto había afectado a sus vidas. Un espacio donde cada una de las partes pudo decirle al otro, lo que quizás tuvo contenido por años, decirle todo lo que sentía, y también todo lo que esperaba del proceso.

Durante esas sesiones hubo muchos momentos difíciles, álgidos, tensos, de reclamos legítimos y también de muchos silencios. Sin embargo, fui testigo de cómo las partes con la ayuda de los mediadores eran perfectamente capaces de comunicarse de una manera sana y fluida, y de expresar con empatía y sinceridad lo que realmente necesitaban.

La mediación, además de ofrecerles un espacio para que pudieran comunicarse, les permitió también resolver sus conflictos de una manera consensuada. Ellos mismos decidían los términos de su acuerdo, pues ¿quién mejor que ellos para saber qué necesitan y cómo quieren resolver sus diferencias?

Como la mediación es voluntaria, las personas salían de las sesiones mucho más reconfortadas, mucho más a gusto, y comprometidas con un acuerdo que ellos mismo habían decidido celebrar.

De eso se trata la mediación, de un proceso voluntario y confidencial, donde un profesional experto en gestión de conflictos, neutral e imparcial ayuda a las partes en un conflicto a comunicarse de una manera eficaz, sana y fluida, con la finalidad de poner fin a sus diferencias de una forma consensuada y pacífica y en los términos que las propias partes decidan, y claro está en un menor tiempo.

Ahora qué conoces un poco más sobre la mediación ¿Te animarías a intentarlo?

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