Published On: Lun, Feb 3rd, 2014

Perú-Chile/ El otro fallo que esperan los pescadores peruanos retenidos en Arica

pescadorsperuanosretenidosRetenidos. Nueve pescadores peruanos se encuentran capturados en Arica por navegar en aguas chilenas. Su situación es complicada, pues solo podrán regresar a nuestro país cuando los dueños de las embarcaciones paguen onerosas multas impuestas por las autoridades judiciales del país del sur.

Jorge Loayza, La República.

“Estos pescados son peruanos”, le insistió Amir Cruz Laurente al marino de la armada chilena que lo intervino el pasado 11 de diciembre del 2013 en altamar. “¿Y cómo sé yo que son peruanos y no chilenos?”, le replicó el oficial mientras revisaba la bodega del Locumba 2, que había partido del puerto de Ilo dos días antes.

Los peces sí fueron capturados en aguas peruanas, pero Amir y sus compañeros se quedaron dormidos y cuando despertaron notaron que la corriente los había arrastrado;  su navegador les indicaba que ya no estaban en mar peruano. Era muy tarde, una nave chilena los había divisado.

Amir Cruz y otros ocho pescadores peruanos, que también fueron capturados por marinos chilenos luego de ser sorprendidos navegando en aguas de eses país, se encuentran retenidos en Arica. El fallo de La Haya los alegró, pero ahora esperan otro fallo, el de la justicia chilena que les permita regresar al Perú.

“A nosotros nos capturaron acá, en las aguas que ahora La Haya le ha dado a Perú”, dice Amir Cruz mientras le muestro el mapa de la nueva delimitación que ha ordenado la Corte.
De poco le vale ese consuelo porque, desde que se conoció el fallo, el gobierno chileno no se ha pronunciado sobre la situación de los retenidos.

Al otro lado, en Ilo, tres hijos –una de cinco meses– y una esposa aguardan que Amir regrese a Perú. «Mi señora no trabaja, mi suegro me ayuda a mantener a mis hijos», dice.

Los olvidados

Hasta días antes de la lectura de la sentencia, pocos conocían de la existencia de estos pescadores retenidos en Arica. Las condiciones en las que sobrevivían no eran las mejores.

Desde que fueron traídos por los marinos chilenos, los pescadores recibieron el apoyo del Sindicato de Pescadores Artesanales de Arica, que les ofreció un pequeño espacio para dormir. Hace pocos días la municipalidad los hospedó en el colegio Eduardo Frei.
Para subsistir suelen trabajar esporádicamente en el muelle, limpiando lanchas o pelando pescados.

«Al día se puede ganar 3 mil pesos (alrededor de 20 soles)», dice Alfonso Rojas, pescador retenido desde el 9 diciembre, cuando el motor de su lancha se malogró y la corriente lo llevó a aguas chilenas.

Lo que ganan no vale de mucho, pues el costo de vida en Chile es elevado (un menú popular vale 3 mil pesos en promedio).

De las once embarcaciones retenidas en Arica, diez fueron capturadas en el año 2013 y una en el 2012, Coral del Mar. La situación de estas naves es complicada, pues deben pagar multas elevadas, que en algunas casos pasan los 70 mil soles, valor mayor a muchas de las propias embarcaciones, La Locumba 2, por ejemplo, vale 20 mil soles y la multa que le han impuesto equivale a 60 mil soles. El 14 de enero, días antes del fallo, la nave Virgencita de la Peñas logró pagar su multa de 70 mil soles y zarpó rumbo a aguas peruanas.

Situación complicada

El cónsul peruano en Arica, Ítalo Acha, reconoce la difícil situación legal de los pescadores peruanos en esa ciudad chilena, pues una vez que el proceso entra al fuero judicial es difícil que la multa se reduzca. «Cuando se trata de las multas que impone la gobernación marítima por navegación no autorizada, sí se puede abogar por las naves», apunta.

Jorge Yzaguirre, funcionario del consulado, señala que las multas contra embarcaciones extranjeras encontradas con pesca en mar chileno se elevaron desde enero del 2013.

«La multa es de acuerdo al arqueo bruto de la nave. Además, el juez evalúa si la embarcación fue encontrada con pesca y si contaba con los instrumentos para saber dónde estaban ubicados», acota.

Esta situación puede llevar a un nivel de desesperación tal de los retenidos que muchos optaron por cruzar la frontera a pie, de manera ilegal y a pesar que aún hay sectores minados. Ese es el caso de las naves Orealí y María, cuyos tripulantes fugaron de Chile y dejaron su nave a la deriva.

«Se van caminando por la riel del Tacna-Arica», dice uno de los pescadores.
Así, sin más preocupación de ambos gobiernos, el destino de estos nueve pescadores parece estar a la deriva.

Embarcaciones retenidas

El jueves 23 de enero partió Qoreanka, luego de pagar 3 mil dólares de multa. El monto reducido se debió a que no tenía pesca cuando fue intervenida. Desde entonces quedaron once naves:
-Abdiel Mavila. Tripulantes retenidos: Modesto Morbeli y Casto Cornejo Mío.
-María. Tripulantes: se fueron de Chile.
-Locumba 2. Tripulantes: Amir Cruz Laurente y Óscar Tarqui Yugra.
-Ronald Saúl 1. Tripulantes: Juan Augusto Chur Alvarado.
-Doña Ynés. Tripulantes: se fueron.
-Don Félix. Tripulantes: Alfonso Rojas Laine.
-San Martín. Tripulantes: se fueron de Chile.
-Orealí. Tripulantes: se fueron de Chile.
-Coral del Mar. Tripulantes: uno, pero no da nombre.
-Colca 2. Tripulantes: Linder Huarache Sosa y William Afaraya Zaira.
-Alejandra 1. Tripulantes: se fueron.

Claves

amnistía. Los pescadores retenidos en Arica pidieron que el gobierno peruano solicite a su par chileno la amnistía, a fin de que puedan volver al país.

en proceso. La canciller Eda Rivas se refirió al caso de los pescadores nacionales, pero dijo que está en manos de la justicia chilena.

About the Author

Leave a comment

You must be Logged in to post comment.