Published On: lun, Jul 27th, 2015

MikeFanning: el hombre contra el tiburón

tiburon2No es el primer tablista atacado por un tiburón, pero sí el primero cuyo encuentro con el animal fue transmitido en directo y del cual salió sin un rasguño. El australiano, Mick Fanning, triple campeón mundial de surf, sobrevivió de milagro.

La escena es como en ese clásico del cine, Tiburón. El australiano Mick Fanning flota tranquilamente en el agua aferrado a su tabla de surf cuando de pronto aparece la oscura aleta triangular de un tiburón y lo que parece un momento tranquilo se transforma en uno de terror. El triple campeón mundial de surf  no se da cuenta al principio, pero después reacciona y pelea por su vida.
Es el 19 de julio, un día luminoso en la bahía Jeffreys, costa oriental de Sudáfrica. Fanning disputa la ronda final contra su compatriota Julian Wilson en el torneo JBay Open, un evento de la Liga Mundial de Surf. Está apoyado en su tabla cuando el escualo se acerca para morderlo y el surfista, por instinto, se protege con ella. Las cámaras de TV transmiten todo lo que ocurre en vivo.
Lo que se ve después es al tiburón moviéndose, envuelto por las aguas, alrededor del hombre, y a él pataleando, usando su tabla como defensa y tratando de mantenerse a flote. En algún momento un coletazo lo empuja de la tabla. Las olas se levantan y lo ocultan de la vista de las cámaras y todos creen que es el fin. Pero Fanning reaparece y después una jet ski lo rescata del lugar.
-Estaba sentado, iba a empezar a moverme, cuando sentí que algo me agarraba y se enganchaba en la cuerda de mi tabla. Intenté zafarme y él venía contra mí y yo daba patadas y aferraba la tabla- le contó segundos después a un reportero de TV, aún con la voz temblorosa, resoplando.
-¿Has visto dientes?-, preguntó el periodista.
-No, se movía muy velozmente,  sólo pude ver su lomo. Intenté escapar y nadar lo más rápido posible.

La muerte cerca

La sexagenaria Elizabeth Osbourne, madre de Mick, estaba en su casa de Australia mirando la competencia en directo por televisión cuando, de pronto, advirtió tras él la aleta del tiburón. No podía dar crédito a lo que veía. Saltó del sofá y hubiera querido lanzarse contra el televisor para ayudar a su hijo. También pensó que ahí acababa todo cuando lo vio desaparecer entre las aguas.
Ya no quería seguir mirando, pero se tranquilizó un poco al verlo reaparecer entre las olas y nadar vigorosamente lejos del animal. La señora Osbourne respiró aliviada: su hijo estaba vivo. No dejó de observarlo. Temía que le faltara una pierna o un brazo. O que quizá tuviera alguna otra herida mortal.
Pocos saben que el hermano de Mick, Sean, murió en un accidente de auto hace 17 años cuando era una promesa del surf mundial. Para Elizabeth Osbourne hubiera sido un terrible golpe si su otro hijo hubiera acabado sus días entre las fauces de un tiburón blanco. “No lo hubiera soportado”, le dijo a un reportero. Segundos después vio que el equipo de rescate lo sacaba de entre las aguas.
En ese mismo momento, al lado de su hijo, también era rescatado el surfista Julian Wilson, con quien estaba disputando la final del JBay Open. Wilson estaba a unos metros cuando observó el ataque. No se alejó de ahí sino que nadó hacia Mick, pensando solo en ayudarlo aunque no sabía bien cómo. “Pensé que si llegaba cerca, quizá podía distraerlo con mi tabla”, dijo.

Volver al agua

Ahora, en su casa de Costa de Oro, Australia, Fanning acepta que todavía está un poco traumatizado. Campeón mundial de tabla en 2007, 2009 y 2013, ha competido en todo el mundo. Por ahora no quiere volver al agua, pero está seguro que regresará. En una conferencia de prensa en Australia, donde apareció con Wilson, calificó lo ocurrido de milagro.
-Fue un milagro salir vivo y sin un rasguño. Estuvo cerca, pero estoy bien-, contó.
Para los periodistas, el tablista protagonizó una historia que contará por el resto de sus días: cómo peleó a puños y a patadas  con un animal que le triplicaba en tamaño, armado con su tabla surf. La verdad es que, más allá de lo épico de la situación, Mick tuvo muchísima suerte. Si el tiburón lo hubiera herido y olido la sangre, hubiera atacado con mayor ímpetu. Eso, por suerte, no ocurrió.
Mick es una estrella del surf, imagen de marcas como Red Bull o Rip Curl. Recién cuando vio las imágenes del ataque en revistas y videos pensó en la magnitud de lo ocurrido. Dice que ha llorado varias veces. Que ahora quiere reposar. (La República-Lima)

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